→ Depresión en Adultos

“… todo lo veo negro, estoy siempre cansado, enfadado, apático y negativo. No tengo ganas de salir, ni siquiera me apetece ver a mis amigos, me encierro, intento dormir para olvidarlo todo, pero no lo consigo, lloro por cualquier cosas, sin motivo, en el trabajo no me concentro, no tengo ganas de comer, me siento solo e incomprendido, estoy tan triste…..”

¿Qué es?

Todos hemos experimentado días malos en los que parece que nada nos sale bien y sólo tenemos pensamientos negativos, tristeza y ganas de estar solos. Eso no significa tener una depresión, tan sólo son momentos de bajo estado anímico que no deben confundirse con una depresión.

Se habla de depresión cuando estos sentimientos se presentan de forma casi continua a lo largo del día y durante un período de tiempo largo. Esa sensación de malestar afecta a varias facetas de la vida diaria, tanto en lo social como en lo laboral, familiar, académico…. y puede resultar incapacitante. Se trata de una enfermedad que afecta a muchas personas.

Si bien es cierto que un bajo estado de ánimo puede no constituir una depresión, es importante buscar ayuda cuando nos afecte de forma importante para prevenir el desarrollo de la depresión antes de que ésta se asiente.

¿Porqué se produce la Depresión?

Muchas veces el estado de ánimo se va deteriorando paulatinamente y si buscamos una causa concreta es posible que no aparezca una sola, sino varias. En general se apunta a que no es una sola la causa, sino varios los factores los que lo desencadenan. Las teorías más aceptadas apuntan a que los factores que están detrás de una depresión son:

  • Causas biológicas: las sustancias químicas que gestionan nuestras emociones en el cerebro -los neurotransmisores, que principalmente son la serotonina y noradrenalina- se desequilibran. En mujeres las alteraciones hormonales podrían también aportar alguna explicación
  • Genéticos: se cree que antecedentes familiares de alteraciones del estado de ánimo son una predisposición, aumentando la probabilidad de padecerlos
  • Cognitivos: personas que suelen tener pensamientos negativos, distorsiones cognitivas o baja autoestima tienen mas tendencia a estados de ánimo bajo
  • Situacionales: estar pasando momentos difíciles o complicados (duelo, divorcio despido, suspender exámenes, etc.) tanto familiares como sociales, laborales o académicos puede instaurar un estado de ánimo bajo
  • Otros trastornos: dormir mal, padecer ansiedad o alguna enfermedad orgánica (cáncer, alzheimer, etc).
¿Cómo se manifiesta la Depresión?

a depresión se va instaurando paulatinamente en la vida de la persona. Es una sensación que puede comenzar de forma gradual si se trata de alguien activo, ya que la actividad puede ayudar a sobrellevarla. Sin embargo, la persona se va encontrando cansada, puede sufrir problemas de sueño -tanto insomnio como hipersomnia (dormir más de lo habitual)- e incluso dolores físicos tales como la cefalea.

Si no se actúa, estas primeras señales pueden acentuarse y dar paso a otros o agravarse. Cada persona experimentará diferentes sensaciones y en diferente medida, pero las más habituales son:

  • perder interés en actividades que antes le gustaban
  • estar irritable y enfadado
  • cansancio excesivo
  • sensación de lentitud en los movimientos
  • dificultad a la hora de realizar las tareas cotidianas
  • sensibilidad exagerada a la luz y a los ruidos
  • cambios de apetito (aumento o disminución)
  • problemas para dormir (menos o más de lo habitual)
  • cambios anímicos, tristeza
  • llantos sin motivos y difícil de controlar
  • ansiedad, nerviosismo, preocupación, etc.

Estos signos nos pueden alertar de que algo va mal, por lo que es importante acudir cuando antes al especialista, tanto médico como psicólogo.

Una vez instaurada la depresión, algunos de los síntomas mas característicos son:

  • Emociones:
    • tristeza que interfiere en la vida cotidiana, inundando de forma profunda la vida familiar, social, laboral.
    • culpa por no poder sobrellevar esta emoción tan negativa
    • embotamiento afectivo, sensación de no poder ofrecer afecto
    • desesperanza
    • ansiedad, una especie de desazón constante
  • En la conducta:
    • desgana y apatía, incluso por lo que antes producía placer
    • disminución del interés sexual
    • falta de motivación por el deporte, juegos, relaciones sociales
    • aislamiento, falta de ganas a la hora de salir o ver a amigos y familiares
  • Pensamientos:
    • culpabilidad excesiva
    • imaginar enfermedades
    • derrotismo, exageraciones, generalización
    • negatividad
    • sensación de lentitud en el pensamiento
    • problemas de concentración, de atención
  • Físicas:
    • cansancio, falta de energía
    • alteraciones del sueño, dormir más o menos de lo habitual
    • ataques de llanto incontrolable, sin motivos o por razones no definidas
    • pérdida o incremento del apetito, con o sin variación de peso
    • dolores sin explicación aparente
¿Cómo se trata la Depresión?

La depresión o el estado de ánimo bajo es un problema que puede afectar a todo tipo de personas, por lo que no es un signo de debilidad ni de carácter.  Salir de esa situación solo es difícil y muchas veces se requiere medicación y terapia psicológica para superarla. Para ello es muy importante comenzar cuando antes. Revisar la autoestima y la negatividad, ayudar a recuperar la actividad y a afrontar los problemas son algunos de los apartados que se cubren en las sesiones de psicología.

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