→ Tristeza, Depresión en la Infancia y Adolescencia

“…no sé qué pasa últimamente, ya no le gusta jugar con sus juguetes favoritos, además siempre esta enfadado y contesta mal. Muchas veces llora sin motivo y, si le pregunto que le pasa, me dice que no sabe, que está triste, que le duele la barriga… Las notas han bajado mucho, ha suspendido varias asignaturas que antes sacaba sin problema y no quiere ir con sus amigos, ni al parque, ni a los cumpleaños. Eso sí, no para quieto. Su profesora dice que en clase está solo muchas veces. No quiere comer su comida favorita, la pediatra dice que no esta ganando peso como debería. Y además por las noches no quiere dormirse solo y  le cuesta muchísimo quedarse dormido…”

¿Qué es?

La tristeza es una de las emociones básicas y forma parte del “kit de supervivencia”, cumpliendo su función adaptativa. Eso quiere decir que es normal estar triste en determinadas situaciones (suspender un examen, perder un amigo, no conseguir un objetivo, etc.) Por otro lado, el temperamento con el que nacemos, la educación recibida, el ambiente social y familiar, son determinantes para las emociones.

La depresión infantil es, en algunas ocasiones, difícil de diagnosticar al presentar unos síntomas muy diferentes a la de los adultos.  A esta complicación debemos añadir la propia dificultad que tienen los niños e, incluso, los adolescentes a la hora de identificar lo que les ocurre y de expresarlo. Los padres pueden sentirse culpables por lo que les ocurre a sus hijos y tener la sensación de haber fallado en su función como cuidadores.

¿Cómo se manifiesta la Depresión Infantil y Adolescente?
  • Al igual que pasa con los adultos, los niños atraviesan épocas de apatía y decaimiento, que pueden responder a hechos concretos: muerte de su mascota, separación de padres, fallecimiento de abuelos, cambios de colegio, etc.  Todas estas situaciones se encuentran dentro de la normalidad y no constituyen una depresión. Es la tristeza como emoción adaptativa.

    Sin embargo, cuando este estado se prolonga en el tiempo y está acompañado de otra sintomatología, hay que contemplar la posibilidad de estar ante un cuadro depresivo. Los síntomas que deben alertarnos son:

    • Estado de ánimo triste: expresa tristeza, soledad, pesimismo, llanto fácil, cambios de ánimo, malhumor, irritabilidad, dificultad para complacerle
    • Sentimientos de inutilidad:culpabilidad, incapacidad para hacer cosas, deseos de huir, autoevaluación negativa, preocupaciones, rumiaciones, indecisiones.
    • Conducta agresiva, agitación: facilidad para riñas y disputas, faltas de respeto, berrinches, discusiones
    • Alteraciones del sueño: insomnio, despertares nocturnos con dificultad para conciliar el sueño, dificultad para levantarse por la mañana
    • Disminución en la socialización: rehúye participar en grupos, perdida de interés por actividades sociales que antes le gustaban
    • Reducción del rendimiento académico: bajada de notas, queja de los profesores por falta de interés y motivación, no se esfuerza en tareas escolares, rechaza participar en actividades extraescolares que antes disfrutaba
    • Quejas de molestias físicas: dolor abdominal, de cabeza u otros
    • Pérdida de apetito: se refleja en disminución de peso o en la variación del perfil según su edad
    • Disminución en el placer de actividades: las que antes le gustaban dejan de interesarle, no quiere participar
Tipos de Depresión

La depresión puede manifestarse de diferentes formas, dependiendo de la etapa del desarrollo que se encuentre el niño o el adolescente. Es decir, es un problema que puede afectar a cualquier edad pero, según la etapa de la vida en la que se experimenta, se presenta de forma diferentes.

La principal característica de la depresión es un estado de ánimo hundido acompañado de tristeza, decaimiento, falta de ganas de hacer cosas, aburrimiento, irritabilidad o alternación del sueño, del apetito o de la concentración. Todos estos síntomas pueden manifestarse con mayor o menor intensidad.

La depresión es un continuo, desde los cuadres leves hasta los más graves, por ello se habla de :

  • Trastorno adaptativo con ánimo deprimido: es un grado leve o moderado que se presenta como respuesta a una situación estresante.
  • Trastorno depresivo no especificado: es un cuadro leve en el que se presentan tanto tristeza e irritabilidad como desgana, además de otros síntomas
  • Depresión con patrón estacional: se suele dar en un periodo concreto del año, fundamentalmente en primavera y otoño.
  • Depresión mayor: es un cuadro severo con la sintomatología ya descrita y que se mantiene durante un largo periodo, afectando a sus actividades académicas, familiares, sociales, etc.

Cuando la depresión se puede relacionar con un estresor -un hecho acaecido que ha impactado en la vida del niño o del adolescente como es el duelo, la separación de los padres, los cambios de residencia o de colegio- conviene prevenir que la tristeza que lógicamente sufrirá pueda derivar en depresión.

¿Cómo se trata la Depresión Infantil y de la Adolescencia?

Es importante intervenir cuando antes y el tratamiento debería incluir el aspecto psicológico y, en casos graves, requerir de medicación. Es imprescindible el apoyo y el asesoramiento de padres y de profesores, y una buena relación con el psicólogo ayudará. La terapia mas eficaz es la cognitivo conductual, usando el juego en los más pequeños.

Es importante que los padres entiendan lo que sucede y evitar culpabilizarse, intentando una adecuada comunicación e interacción con el niño o adolescente y respondiendo de forma adecuada a las conductas que vayan surgiendo.

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