→ Problemas de Conducta en la Infancia y Adolescencia

“…no consigo que me obedezca, repito veinte veces lo mismo y nada, además miente, incluso sin motivo. Cuando quiere hacer algo no hay forma de impedírselo, el NO,  no lo admite. Si quiere algo no para hasta conseguirlo, a base de rabietas, pataletas, gritos, etc. Si se enfada, la monta, pega a sus compañeros de clase y a sus hermanos…”

¿Qué es?

Algunos niños suponen un verdadero desafío para los padres, que viven un vínculo coercitivo con sus hijos. El repertorio de conductas puede ir desde la desobediencia, los retos, las rabietas, los celos y las negaciones hasta las mentiras o las agresiones a compañeros, hermanos o, en alguna ocasión, a los padres.

El tipo de relación que se establece es un vínculo coercitivo. Éste puede comenzar a cualquier edad y en él abundan los patrones exigentes, intolerantes, demandantes de atención constante, que no aceptan el NO por respuesta y que, en muchas ocasiones suponen un verdadero reto para padres y profesores.

Por otro lado, es habitual que este tipo de niños tenga problemas de relación con otros niños, ya que sus conductas suponen también un reto para los amigos y compañeros, que difícilmente las toleran o no quieren relacionarse con ellos.

¿Cómo se manifiesta?

Estos problemas pueden comenzar a cualquier edad, aunque es frecuente que a partir de los 2 años se vayan incrementando hasta llegar a la adolescencia en forma de un/una joven de difícil trato. Éste suele verse envuelto en situaciones complicadas como es el fracaso académico o el consumo de sustancias.

Algunas de las conductas más frecuentes son:

  • Desobedecer
  • Culpar a los demás de sus fracasos o de lo que le ocurre
  • Actitudes vengativas y rencorosas
  • Mentiras frecuentes
  • Desafíos verbales y no verbales (miradas, posturas, gestos, etc.)
  • Estado irritable, dificultad para controlar sus impulsos y enfados
  • Contestar de forma inadecuada a adultos y amigos
  • Pequeños robos
  • Crueldad con animales, compañeros, etc.

En estas situaciones, los adultos, los padres y los profesores pueden llegar a perder su autoridad al entrar en el llamado círculo coercitivo: gritar más, repetir las ordenes, castigos, amenazas, etc. Esta situación degenera en una tensión familiar que afecta a todos sus miembros, tanto hermanos como abuelos, padres y profesores.

¿Cómo se tratan los Problemas de Conducta?

Es importante acudir a un psicólogo cuando antes, tan pronto adviertan los padres síntomas de trastorno de comportamiento en sus hijos, independientemente de la edad.

La evaluación incluye una historia completa, con detalles de conducta por parte del niño y formas de actuar de los padres. En función de los datos y siempre de forma coordinada con los padres, se trabaja en sesiones con ambas partes que proporcionan recursos y técnicas de afrontamiento y de gestión de las conductas problema.

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