El 10,7% de los adolescentes padece insomnio gracias al análisis de datos de 4494 adolescentes entre 12 y 18 años

sueño-adolescente-insomnio-adolescencia-unidad-del-sueño-dormir-bien-coruña-sueño-galiciaLa adolescencia es una etapa clave en el desarrollo humano, y es que en ella se producen numerosos cambios que afectan –entre otras cosas- al sueño. De hecho, los patrones de sueño de la adolescencia se consideran relevantes, puesto que condicionarán el sueño del adulto.

Los principales cambios que se producen en las pautas de sueño del adolescente podemos resumirlos en:

  • Retraso fisiológico en el período de sueño nocturno de, aproximadamente, 2 horas. El resultado es que se acuestan y levantan más tarde.
  • Un sueño nocturno más corto, asociado a un incremento de somnolencia diurno.
  • Un importante porcentaje de adolescentes presentan patrones de sueño irregulares, durmiendo poco entre semana y compensando en el fin de semana.

¿Cuáles son las explicaciones a estos cambios de patrones de descanso? Los expertos en medicina del sueño apuntan a un origen multifactorial:

  1. Cambio en el entorno psicosocial del adolescente, debido al incremento de autonomía y libertad de horarios, exigencias académicas y al incremento de la actividad social.
  2. Cambios hormonales debidos a la pubertad.
  3. Cambios en los procesos homeostático y circadianos del sueño. Estos cambios afectan al reloj biológico.

Durante la infancia el tiempo total de sueño va disminuyendo, pero en la adolescencia la necesidad media de descanso ronda las 9 horas. Aunque este tiempo es aún más elevado que el del adulto, los adolescentes tienden a retrasar su hora de acostarse. Debido a esto, y a que por obligaciones académicas y laborales deben madrugar, lo frecuente es que los adolescentes padezcan somnolencia diurna. No duermen las 9 horas necesarias.

Por otro lado, es habitual que los adolescentes dispongan de mayor libertad de horarios, principalmente en lo referente a la vida social. Es muy frecuente que en fin de semana la hora de acostarse se retrase más que entre semana, debido a que llegan más tarde a casa, estudian hasta la madrugada o se “enganchan” a alguna serie de televisión, juego, etc. Si además hay algún consumo de sustancias -alcohol, tabaco o drogas- que afectan severamente al sueño, ¡el problema está servido! Frecuentemente impera una anarquía total en cuanto a horarios de sueño: el adolescente es capaz de dormir prácticamente a cualquier hora y en cualquier sitio.

Por supuesto, no olvidemos que el adolescente suele ser rebelde y se niega a seguir las recomendaciones de los adultos en cuanto a horarios de sueño. Esto se agrava si tenemos en cuenta que diversos estudios apuntan al menosprecio que los adolescentes sienten hacia el sueño: ¡una pérdida de tiempo!

Dentro de los cambios que experimentan los adolescentes, son importantes los cambios en su regulación central neuroendocrina que altera su psicología, funciones cognitivas y emocionales. Esto, unido al estrés que pueden suponer estos cambios, pueden alterar el equilibrio y precipitar o predisponer problemas psicológicos -tales como la depresión o el insomnio-.

Un estudio reciente (B.M.Roan, Sleep, Vol31, No.10, 2008) -cuyo objetivo era establecer la asociación entre salud mental, insomnio en la adolescencia y su evolución a edad adulta- estimó que el 10,7% de los adolescentes padece insomnio gracias al análisis de datos de 4494 adolescentes entre 12 y 18 años.

Estudios previos relacionan el insomnio con trastornos psicológicos en adultos, tales como depresión, abuso de alcohol o dependencia de drogas ilegales, así como el suicidio. En adolescentes, se ha constatado que el insomnio aumenta la sintomatología depresiva, la ideación suicida y que incrementa el uso y abuso de sustancias, tales como el tabaco, alcohol y drogas ilegales.

El tratamiento que proponemos en Sueño Galicia pasa por una evaluación y el establecimiento de un diagnóstico. La intervención puede requerir medicación, pero en muchos casos la revisión de hábitos de sueño, la regulación de horarios y el establecimiento de una correcta higiene de sueño soluciona el problema.

Por tanto, es importante prestar atención al sueño de los adolescentes, especialmente en caso de insomnio. La prevención vuelve a ser crucial: educar para la salud incluye establecer correctos hábitos de sueño. En caso de detectar un trastorno, ya sea un retraso de fase (tendencia a dormirse y levantarse más tarde), insomnio o -lo contrario- una hipersomnia, así como ronquidos, movimientos de piernas, etc. se debe acudir a un especialista en medicina del sueño.