Como afrontar con éxito el cambio horario

Con la llegada del otoño, además de sus tradiciones y frutas, tendrá lugar el cambio horario, regulado por normativas europeas. Es el momento en que los relojes cambiarán de hora, para poder aprovechar más la luz solar. El cambio tendrá lugar la madrugada del 26 al 27 de octubre, a las 3:00 en que tendremos que atrasar el reloj y ponerlo a las 2:00.

Este cambio de horario, en que ganamos una hora de sueño es, aparentemente, más llevadero que el de primavera, donde se nos quita una hora para dormir. Sin embargo las estadísticas informan que un 4% de los españoles lleva peor el cambio de horario de invierno que el de verano. En cualquier caso ese pequeño, pero importante cambio en nuestra vida puede producir algunas molestias, que dependiendo de la sensibilidad pueden ser más o menos importantes.  Los especialistas en medicina del sueño mencionan cefaleas,  fatiga, cambios de humor, somnolencia e insomnio, entre otros.

Nuestro sueño está regulado por un reloj biológico interno, que sigue un ritmo circadiano, es decir, de aproximadamente 24 horas. Por ello es tan importante dormir de noche ,  al mismo tiempo que se recomienda un horario habitual, rutinario de dormir. Este reloj más o menos estable para cada persona debe alterarse ahora de forma brusca, añadiendo 1 hora. El cuerpo necesitará algún tiempo para adaptarse y volver a funcionar plenamente.

El problema suele afectar más a niños y mayores. El Dr. Mejuto, médico especialista en medicina del sueño  nos ofrece algunos consejos, para adaptarnos mejor al temido momento y afrontar sin secuelas los días que siguen a la noche del día  de 25 horas.

“Recomiendo que a los bebés y niños pequeños en lugar de adelantarles una hora de golpe,  lo hagamos de forma paulatina los días previos, podríamos acostarles  unos 15 minutos más tarde cada día, esta forma conseguiremos que apenas tengan consecuencias”.

En cuanto a los adolescentes y adultos también hay algunas estrategias que podemos adoptar. Así el Dr. Mejuto recomienda que de forma similar atrasemos nuestra hora de acostarnos unos días antes, moderar el consumo de alcohol, hacer ejercicio físico , exponernos a luz diurna por las mañanas y evitar exposición a luz artificial, ordenadores, tablets , teléfonos por la noche, especialmente  estando en la cama. Estas recomendaciones están más indicadas en los que tienen problemas para dormir,  en condiciones normales, sobre todo en los jóvenes cuyo horario de sueño es muchas veces más desordenado de lo que debería ser, estos consejos tienen menos efectividad.