El sábado 31 de marzo tendremos que sacrificar 1 hora de sueño

Con la llegada de la primavera, y aunque la meteorología no acompaña este año, toca mover las agujas de nuestros relojes.  Con la intención de ahorrar energía, aprovechando el aumento paulatino de horas de luz frente a la oscuridad, la próxima noche del sábado 31 de marzo tendremos que sacrificar 1 hora de sueño , moviendo las manecillas de nuestro reloj de las 2:00 a las 3:00.

Este cambio horario lo vamos a hacer un 40% de los países del mundo, los expertos siguen avalando que este cambio ayuda a ahorrar. Pero siempre surgen los partidarios y detractores, con diversas teorías y posicionamientos. Sin embargo, independientemente  de estas discusiones, el cambio se va  a hacer, no podemos quedarnos al margen.

Las investigaciones indican que los países más alejados del ecuador y más cercanos a los polos son los que más se beneficiarán del cambio horario, por que es allí donde los cambios de luz solar debidos a las estaciones del años  son más acusados. Algunos  beneficios, además del ahorro energético son la reducción de accidentes de tráfico, al reducirse el tiempo de conducción nocturno, mejoría de la salud, porque aumenta el tiempo para el ocio y  deportes al aire libre, pasear, etc. lo que con toda seguridad repercute en la salud física y mental.

Algunos mitos y hechos alrededor del cambio horario son el aumento de infartos los lunes después del cambio horario. Otros estudios afirman que la disminución en sueño, alrededor de 40 minutos, consecuencia de este cambio, impacta en el aumento de accidentes laborales la semana posterior al cambio.

Cambiar el reloj físico no resulta difícil, el problema lo encontramos con nuestro reloj interno. Serán los niños y ancianos los más sensibles al cambio. Por ello los expertos en medicina del sueño aconsejamos instaurar el cambio poco a poco, adelantando, paulatinamente el reloj, en lugar de hacerlo bruscamente. La ventaja este año es que coincide, en nuestro país con el inicio de las  vacaciones escolares de semana santa, que en un elevado porcentaje , se convierte en vacaciones familiares, reduciendo el impacto de este cambio.

El sueño es importante, una hora menos puede afectar de diversas maneras y no a todo el mundo. En cualquier caso, tener paciencia, permitirnos una cierta flexibilidad y ser menos exigentes  durante algunos días,  puede ayudar a adaptarnos.

Recuerde, un buen sueño es salud y calidad de vida y salud. En caso de algún trastorno de sueño, si este cambio horario repercute negativamente en el sueño, acuda a un centro especializado en medicina del sueño. Le ayudaremos…

dormir bien no es un sueño