El principal objetivo de este estudio, realizado por varios investigadores del Instituto Psiquiátrico de Teherán y publicado por Jornal of Circadian Rhythms, es descubrir de qué manera los turnos laborales aceptan al sueño y a las funciones ejecutivas.

Un gran parte de la población desempeña su empleo laboral en jornadas por turnos. Es decir, aquellos que no tienen un horario habitual, ya sean nocturnos, matutinos, rotativos o irregulares. Por ello, son muchos los estudios que se han realizado entorno a su impacto en comparación a los trabajos diurnos a jornada fija y cuyos resultados han demostrado que estos trabajadores sufren de un deterioro de la cognición debido a factores como la privación del sueño o la fatiga.

En esta investigación la muestra han sido 30 trabajadores por turnos y 30 trabajadores a jornada fija durante el día. Todos ellos hombres y con una edad media de 35 años. En primer lugar, los resultados relacionados con el descanso sugieren que la calidad del sueño de los trabajadores por turnos es peor que la de los trabajadores con horarios fijos. Esto se debe, principalmente, a que al tratar de dormir durante el día -un horario no convencional cuando se trata de dormir- su calidad de descanso se reduce.

Además, también sufren de otras alternaciones como la duración del sueño debido a las interrupciones durante el descanso, los problemas para conseguir conciliar el sueño o la somnolencia durante el día. Por supuesto, estos impactos negativos en el reposo también tienen un impacto en el rendimiento físico y mental al afectar a zonas primordiales del cerebro como el área prefrontal.

Por tanto, la privación de sueño puede ralentizar la agilidad en el aprendizaje o en el tiempo de reacción, así como disminuir la concentración o las capacidades para comunicarse o tomar decisiones. Y, por supuesto, todos estos factores acaban teniendo repercusión en la salud y el bienestar general del trabajador. Frente a esta situación, estudios anteriores han revelado que la luz brillante puede ayudar a mejorar el rendimiento, así como la concentración laboral y la memoria. También señalan que es preferible una siesta larga frente a una con un tiempo menor, ya que el beneficio en el aspecto cognitivo es patente durante un periodo mayor.

Fuente: https://bit.ly/3nZP7Pv