Entrevista realizada por Nuria Fresneda a Javier Mejuto

Javier Mejuto, neurofisiólogo: “Hay que aprender a dormir y dejarse de tantas pastillas”

«Solo uno de cada tres españoles duerme las horas necesarias durante los días laborables»

«Las pantallas son un problema de salud pública. Cada vez tenemos pacientes más jóvenes»

«Los hipnóticos no deben usarse más de 6 meses y hay gente que lleva años tomándolos»

Más de 4 millones de personas en España sufren algún trastorno de sueño crónico y grave. La Sociedad Española de Neurología advierte de que el riesgo de mortalidad aumenta de forma significativa en aquellas personas que duermen menos de 6 horas diarias.

Javier Mejuto es responsable de la Unidad de Sueño del Hospital San Rafael de A Coruña. Un equipo multidisciplinar en el que hay médicos y psicólogos.
¿Cuántas horas es recomendable dormir?

Las que te permitan funcionar al día siguiente. Pueden ser 7 o 10 horas. La media es de 8.

Según datos de la Sociedad Española de Neurología sólo uno de cada tres españoles duerme las horas necesarias durante los días laborables.

 Así es, dormimos poco y mal. Hay que enseñar a dormir. La gente no sabe dormir. Parece mentira, pero es así. Igual que se les enseña a los bebés, los adultos también deben aprender.

¿Y eso cómo se hace?

Es fundamental tener horarios regulares, porque tenemos un ciclo vigilia-sueño que está regulado por la luz solar. Si te acuestas tarde y el día siguiente madrugas y cada día duermes menos, eso puede dar lugar a problemas. Pero también si cada día te acuestas más tarde y eso hace que al día siguiente también te levantes más tarde, vas cambiando tu ciclo vigilia-sueño.

Pero muchas veces los trabajos y el ritmo de vida no permiten esa disciplina en los horarios…

El problema gordo y serio que tenemos son los turnos de trabajo. Fisiológicamente es una barbaridad. Las personas que trabajan en turnos de noche pueden tener problemas fisiológicos y psiquiátricos como irritabilidad, falta de concentración, pérdida de memoria. Y si rotas de turno cada 15 días, eso es tremendo para el ciclo del sueño. Es como cuando viajas de aquí a Nueva York, por ejemplo. Como tener jet lag pero a lo bestia porque te están cambiando cada 15 días. Tenemos muchos pacientes que trabajan a turnos. Estás luchando contra el cuerpo.

¿Es recomendable la siesta?

La siesta es beneficiosa siempre que se haga bien. Es importante que sean siestas regulares. No se puede dormir un martes, los dos días siguientes no, el viernes volver a hacerlo… Eso no es aconsejable.

¿A mayor edad más problemas de sueño? 

Normalmente con la edad aumentan las dificultades para dormir bien, a partir de los 45-50 años. Aunque eso está cambiando. Cada vez tenemos pacientes más jóvenes.

¿A causa de las pantallas?

Sí, estamos detectando problemas tremendos en los jóvenes, porque cada vez duermen menos y después no rinden durante el día. Sus padres notan que se vuelven más irascibles, que no se concentran. Y eso es porque están todo el rato con el móvil, la tablet o el ordenador. A la consulta cada vez acuden más jóvenes, incluso menores. Las pantallas son un problema de salud pública. No puedes irte a la cama con una luz metida en el cerebro, porque la luz inhibe la melatonina, aparte de que al estar pendiente de los contenidos del móvil no te duermes.

¿Los trastornos de sueño pueden llegar a causar enfermedades?

Claro, porque en cada momento del sueño secretamos unas hormonas y sustancias químicas. El cerebro está regulado para secretarlas a una hora. Por ejemplo, la hormona de crecimiento tiene un pico en la primera fase el sueño,sobre las dos de la mañana. Para los niños es importante porque si no pueden tener problemas de crecimiento. También otra hormona, el cortisol, que actúa como un corticoide, influye en las inflamaciones y en el sistema inmunológico.

La mayoría de la gente toma pastillas para combatir el insomnio. ¿Es lo correcto?

Normalmente si vas a médico de cabecera te receta pastillas, hipnóticos como el Diezepam o el Valium. Si tienes un insomnio causado por alguna circunstancia puntual  (como la pérdida de un familiar o un cambio de trabajo) pueden ayudar, pero no deben usarse más de 6 meses. Y hay gente que lleva años tomándolos.

Entonces ¿qué se debe hacer?

Hay que cuidar lo que llamamos higiene de sueño. No tomar cafeína antes de dormir. No hacer deporte justo antes de irse a la cama, porque no por estar cansado te duermes antes, sino que hay que ir descansado a dormir. No se debe cenar en exceso, pero tampoco quedarnos con hambre, porque casi espabila más el hambre que el exceso de comida. Y crear un buen ambiente, evitando el ruido y la luz.

No sólo se trata de dormir, sino de dormir bien. ¿Qué otros problemas se tratan en una unidad de sueño?

Uno muy frecuente es la apnea del sueño. Se deja de respirar por la noche porque la vía aérea se cierra. Consideramos apnea cuando se está más de 10 segundos sin respirar. Baja el oxígeno en sangre y el cerebro se da cuenta y se despierta. Si pasa 20 o 30 veces por hora te despiertas mucho, no hay sueño regular ni profundo y no descansas. A corto plazo el efecto es que al día siguiente tienes sueño y te quedas dormido en cualquier sitio. Pero más a medio y largo plazo produce problemas más serios, como sobrecarga del corazón e hipertensión, y la falta de oxígeno en el cerebro produce pérdidas de memoria y deterioro cognitivo

Está claro que debemos darle al sueño la importancia que se merece.

Desde luego, mucha gente dice que dormir es una pérdida de tiempo. Pero nada más lejos de la realidad. De media pasamos 25 años de nuestra vida durmiendo. Si la naturaleza marca eso es que alguna importancia tiene que tener dormir. Lo máximo comprobado que ha estado una persona sin dormir son once días. Pero eso es excepcional, más de tres días sin dormir es complicado. Puedes estar más tiempo sin comer que sin dormir.

Fuente: Niusdiario.es
13 de marzo de 2020